La economía venezolana mantuvo una trayectoria de crecimiento durante el primer semestre de 2026, impulsada por el repunte de la producción petrolera, el dinamismo de la actividad comercial y el fortalecimiento de la producción nacional, indicadores que reflejan una recuperación sostenida de la actividad económica.
Entre enero y junio, la producción de crudo aumentó 28 %, al pasar de 942.000 a 1.203.000 barriles diarios, resultado que consolida la reactivación del sector energético y fortalece la generación de divisas para el país mediante la recuperación de los campos petroleros y la optimización del sistema de refinación.
En paralelo, el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento cercano al 6 % durante el segundo trimestre del año, impulsado por el avance de la industria nacional y una producción de alimentos que alcanzó el 99 % del abastecimiento del mercado interno. A ello se suma el fortalecimiento de la sustitución de importaciones, una estrategia orientada a reducir la dependencia de productos provenientes del exterior.
Estos resultados consolidan una tendencia positiva en los principales indicadores macroeconómicos y evidencian un mayor dinamismo de la economía venezolana en los primeros seis meses de 2026.

