La intensa sequía y las altas temperaturas en Europa provocaron un descenso excepcional del nivel del río Danubio, que alcanzó los 118 centímetros por debajo del cero convencional en la zona de Ruse, Bulgaria.
El registro supera ampliamente el anterior mínimo de 73 centímetros bajo el nivel de referencia, reflejando la fuerte reducción del caudal provocada por la falta prolongada de precipitaciones y el calor extremo que afecta a diferentes zonas del continente.
La caída de las aguas también dejó al descubierto sectores del lecho que permanecían sumergidos, entre ellos un yacimiento paleontológico en el norte de Bulgaria.
Precisamente, las condiciones permitieron localizar durante julio restos fósiles de un mamut, un hallazgo que despertó el interés de especialistas de la región.
El descenso histórico del Danubio evidencia los efectos de las actuales condiciones climáticas sobre una de las principales cuencas fluviales de Europa y, de manera inesperada, permitió acceder a vestigios paleontológicos anteriormente ocultos bajo sus aguas.

