Productores de los sectores bovino y bufalino del estado Apure comenzaron a implementar un plan de contingencia para reducir las posibles afectaciones de un período de sequía extrema asociado al fenómeno El Niño.
La estrategia contempla tres áreas principales: conservación y almacenamiento de pastos, adecuación de fuentes de agua y ajuste de la cantidad de animales en los predios, con el objetivo de garantizar recursos suficientes durante los meses más críticos.
El director ejecutivo de Criabúfalos de Venezuela, Julio César Vargas, explicó que la actual temporada de lluvias representa una oportunidad para almacenar recursos y preparar las unidades productivas antes de que disminuya la disponibilidad de agua y alimentos.
Asimismo, destacó la necesidad de asegurar agua fresca y de calidad para bovinos y búfalos, especialmente ante las condiciones previstas para el período de sequía.
Por su parte, el director de la Asociación de Ganaderos de la región, Manuel Jerónimo Solórzano, indicó que los productores incorporan técnicas como la ganadería regenerativa, el ensilaje y el henolaje para fortalecer sus reservas de alimento.
Los representantes del sector señalaron que el descenso de los niveles de los ríos podría adelantar la disponibilidad de pastos naturales hacia septiembre y octubre, por lo que las reservas previamente almacenadas serán fundamentales para mantener la actividad ganadera.

